Creatividad ¡Pulsa stop y cambia de disco!

Si queremos despertar nuestra creatividad, ¿acaso nuestro primer paso debería ser acudir al templo de la inspiración para invocar a la diosa de la creatividad?, ¿quizás ella despertaría El Yo Creativo en cada uno de nosotros?

Pues esto parece un plan entretenido pero, seamos serios, resultaría del todo ineficaz.

Si de verdad deseas convocar a la creatividad para descubrir el secreto de las ideas y contar con el don de la inagotable inspiración: ¡Pulsa stop y cambia de disco! El camino de las exhortaciones no te llevará al puerto deseado.

Te propongo explorar juntos alguna de las claves para dar permiso a nuestra imaginación y, con ello, descubrir soluciones creativas que pueden hacernos la vida más sencilla y eficaz en todos sus ámbitos.  ¿Te apuntas?

¿Qué es la creatividad?

La creatividad es un concepto difícil de definir y no existe un consenso en la literatura académica. En la actualidad goza de muy buena prensa y se toma en sentido positivo – ocurre lo mismo con su prima la innovación-. Todos queremos tenerla presente, que forme parte de nuestros CV’s, que en nuestras organizaciones aparezca como cualidad valorable en nuestra búsqueda de talento y, por supuesto, no se entiende a un emprendedor/a que no haga muestras ostensibles de su creatividad.

Pero no siempre fue así. En la Edad Media se consideraba incluso un término blasfemo, no obstante, la facultad de crear se consideraba un atributo divino, de Dios… y sin  meternos en esa pecera – ¡qué bien podríamos imaginar los tormentos a los que uno podía verse abocado por pensar ligerito y tener iniciativa propia!- es bueno empezar a comprender que la propia definición de creatividad ha contribuido a establecer límites y restricciones que nos siguen impidiendo, aún hoy, considerarla como algo bueno y conveniente para todos nosotros.

En el siglo XX comienza a aplicarse para creatividad el sentido que la RAE recoge actualmente -del infinitivo CREAR, del latín creare: ‘producir algo de la nada’, haciendo alusión a la ‘facultad de crear’ o la ‘capacidad de creación’ del ser humano- pero más allá del diccionario, la realidad es que seguimos considerándola cómo algo extraño y ajeno a nosotros, continuamos situados en un mirador erróneo para comprenderla y, por ello, la estimamos una incógnita, una cualidad rara que consideramos reservada tan solo a unos pocos.

Si la creatividad siempre fue una herramienta personal de gran utilidad, hoy por hoy, tomar conciencia de nuestra dimensión creativa se ha convertido en imprescindible para afrontar los profundos y rápidos cambios a los que nos enfrentamos como individuos y sociedad.

Todo esto está muy bien… ¡nos aporta información!… pero continúa siendo igual de infructuoso que el templo y la diosa. ¿O no?

Vale, diréis, ¿y entonces?… ¿Cómo conseguimos dar permiso a nuestra imaginación?

No existe, como para casi nada, una receta única que nos sirva por igual a todos, y cada uno debe encontrar la que mejor resultado le aporte, sin embargo algunos conocimientos y tomar conciencia de ciertos juicios nos puede aportar luz para iniciar el camino que nos conduce a ¡pulsar stop y cambiar de disco! Si estáis comprometidos con avanzar en el mundo de la creatividad el contenido de este articulo os servirá, al menos, para probarlo, adaptarlo, mejorarlo y en definitiva hacerlo vuestro.

La creatividad como proceso

“Las montañas no se escalan de un salto. Se observan, se estudian, se aprende de los que subieron antes que nosotros, se establece un itinerario, una fecha y hora de salida y se comienza a ascender paso a paso, pie a pie”.

Cuando afrontamos la resolución de un problema tendemos a entenderlo como un todo, y se nos hace un mundo inalcanzable. Sin embargo, cualquier propósito se puede fraccionar en pequeñas metas sucesivas y alcanzables que nos ayuden a lograr el objetivo.

Con la creatividad ocurre lo mismo que con la montaña y si consideramos que es un proceso, podremos descomponerlo en pasos.

La creatividad cómo proceso
La creatividad cómo proceso

Quizás os preguntáis, ¿Eso es todo?

Paciencia estamos recorriendo un  camino de múltiples pasos…

 

¿Somos creativos de nacimiento o podemos aprender?

Pues la respuesta parece afirmativa en ambos casos: nacemos siendo creativos y además podemos entrenar su desarrollo, ¿lo vemos?

En el punto anterior reparábamos en que la creatividad puede afrontarse cómo un proceso y esto significa que somos capaces de definir un método y en consecuencia seguir unos pasos, medir los resultados, avanzando si son positivos o rectificando si no se adecuan a nuestras expectativas, y esto en definitiva quiere decir que la creatividad se aprende” puesto que aprender significa adquirir el conocimiento de algo por medio del estudio y la experiencia.

Además, la creatividad es un rasgo inherente a la condición humana, somos creativos porque somos seres humanos, y a lo largo de nuestra evolución hemos dado cumplida muestra ello, y sírvanos un ejemplo a modo de muestra: ¡hasta somos capaces de vivir fuera de la órbita terrestre!.

Entonces, ¿Qué razones nos impiden ser creativos?

A un niño le das papel y pinturas, le pides que te dibuje algo y se vuelve loco por ponerse a ello. Nos lo proponen a un adulto y la mayoría respondemos aterrados con un ¡no sé dibujar!

 ¡Cielos! … ¿En qué momento hemos desaprendido?

Creativos bueno y ¿qué?

Nacemos creativos, y conforme ampliamos nuestros conocimientos y perfeccionamos nuestras habilidades buscando la eficiencia, vamos perdiendo la capacidad creativa. Incluso llegamos a creer que jamás lo fuimos, y eso ocurre porque tenemos al enemigo en casa, a saber:

  • Nuestros miedos: al ridículo, a equivocarnos, es importante reconocer nuestro derecho a equivocarnos (os imagináis a un niño con miedo a equivocarse… no aprenderíamos a caminar, no aprenderíamos a hablar…), a lo que piensan los demás (no valorar la diferencia, querer ser iguales a los otros)…
  • Nuestras creencias limitantes: son las que ponen trabas a nuestra creatividad “A mí nunca se me ocurre nada”, “Yo no soy ingenioso” “a mí la creatividad no se me da” o “siempre se ha hecho así”, “la primera idea es la buena”…

Si afrontamos la creatividad desde una creencia limitante diremos y haremos todo lo necesario para reafirmar lo que consideramos una certeza, que es nuestra interpretación de la realidad y, en consecuencia, no nos atreveremos a probar nuevos caminos, a salir de nuestra zona de confort: Para ser creativos y originales debemos atrevernos a explorar!!!

La idea básica contenida en el concepto de “creatividad” es la de libertad. Necesitamos libertad para romper las reglas y asumir riesgos.  El permiso de esa libertad nos lo tenemos que conceder nosotros mismos. Sintiéndonos encadenados a la culpa, al juicio e o a nuestras creencias no podemos sentirnos libres, ni ejercer el proceso creativo.

Todo depende de lo que uno cree de sí mismo

 
¿Cómo funciona la creatividad?

David Díez Sánchez, director de Neuronilla, experto en creatividad e innovación, nos aconseja abordar la creatividad como un sistema que involucra todas nuestras facetas y dimensiones – nuestros pensamientos, emociones comportamiento al dejar espacios para pensar, probar, equivocarse, crear hábito, nuestra percepción cuando tenemos “mirada de turista”, corporal, interpersonal, cultura…-.

En definitiva, el proceso creativo no se produce de manera aislada, aunque a veces lo pueda parecer por el modo en que se manifiesta. Un ejemplo sería la famosa anécdota de Arquímedes y su momento ¡Eureka!,

Etapas de la creatividad

Eureka es sinónimo de descubrimiento, pero para llegar a esa situación hemos dado muchos pasos a nivel consciente y también inconsciente.

Graham Wallas (Inglaterra, 1859-1932) pensador, psicólogo y ensayista político  escribió en 1926 The Art of Thought, (El arte del pensamiento), libro en el que desarrolla las que consideraba cuatro fases vitales del pensamiento creativo y que hoy por hoy nos siguen ayudando a comprender el camino creativo:

  • Fase de Información o preparación.- (Etapa consciente) etapa en la que resulta necesario identificar el problema que queremos resolver, recopilar cuanta información encontremos al respecto y a partir de ahí, poner en práctica las técnicas de creatividad que nos ayudarán a generar ideas.
  • Fase de Incubación.- (Etapa Inconsciente) En el periodo de incubación la prioridad es “el descanso”, durante el cual nuestro cerebro trabaja de manera inconsciente en nuestro proceso creativo, y sucede mientras hacemos cosas totalmente distintas al problema que buscamos resolver, una charla con amigos, una ducha, un paseo, etc…
  • Fase de Iluminación.- (Etapa Inconsciente) Es el instante de la inspiración, cuando aparece la idea luminosa. Quizá la idea genial surge de modo inesperado, cuando estamos relajados y se libera “espacio” para que emerjan las elaboraciones no conscientes. Es el famoso momento “Eureka” y la emotividad  de ese momento es tan poderosa que, en ocasiones, nos hace olvidar el proceso que ha llevado hasta esta intuición y  hablar de musas. Pero cómo bien decía Pablo Picasso: “Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando” 
  • Fase de Verificación.- (Etapa consciente) La fase en que valoramos y evidenciamos si nuestras ideas cumplen con los objetivos y si podemos llevarlas a la práctica. En esta etapa es bueno comentar la idea con otras personas, mejor si son competentes en el problema que andamos tratando de resolver, y realizar  cuantas pruebas de ratificación resulten necesarias. Si finalmente encontramos que no es válida debemos considerar que estamos en una fase intermedia de incubación, o incluso deberemos generar nuevas ideas. Si por el contario el veredicto es positivo pasaremos a la fase de desarrollo, comunicación y aplicación práctica de la idea.
El momento de la verdad

¡Y llegamos al momento de la verdad! Poner manos a la obra.

A lo largo de este post hemos viajado por todo aquello que habitualmente alimenta nuestro autoengaño acerca de nuestra faceta creativa, hemos visto que es un proceso, que afecta a todo lo que nos concierne como humanos y que tiene partes que podemos racionalizar y otras impensadas. Todo ello será infructuoso si no pasamos a la acción.    

En cualquier aprendizaje la práctica es indispensable. Pensemos en entrenar la creatividad, ejercicio tras ejercicio, como si se tratara de un músculo que tras el entrenamiento obtiene un mayor rendimiento, y de ese modo seremos capaces de despertar a nuestro YO CREATIVO.

Para que empecéis desde ahora mismo a ejercitar la actitud creativa termino con algunas ideas que estimulan nuestra creatividad. Modifícala o amplíala a tu gusto, pero sobre todo práctica cada día porque lo fundamental es crear el  hábito que nos predisponga para estar alerta:

  • Delante del espejo y en voz alta di:¡Soy una persona creativa! Ah! y no olvides sonreír al hacerlo!!!!
  • Juega
  • Sal a caminar
  • Mueve los ojos
  • Haz pausas y diviértete
  • Ve al trabajo o a casa por un camino que nunca hayas realizado
  • Busca figuras en las nubes…
  • Atrévete a hacer algo que nunca hayas hecho antes
  • Inicia una colección!Visiona películas fantásticas
  • Imagina como se fabricó cualquier artefacto que uses
  • Haz una lista de cosas imposibles y luego piensa como las harías posible
  • Ten amigos en la otra parte del mundo. ¿Estarás en alguna red social?
  • Relaciona un deporte con tu trabajo
  • Conversa con los abuelos, escucha sus historias
  • Cuando tengas una idea ¡anótala! …luego comprueba si sucedió.
  • Establece relaciones entre personas, cosas, ideas, hechos….
  • Da una respuesta incorrecta o poco natural a una pregunta
  • Pregunta a los niños como hacer una cosa y observa su creatividad

Continúa la lista!!! …

¡Inspírate y crece!

 

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6 Replies to “Creatividad ¡Pulsa stop y cambia de disco!”

  1. Me gusta el enfoque de que más que “desarrollar” habría que “desatar”. Es clave (en mi opinión) darnos cuenta de que si no somos lo suficientemente creativos es porque en algún momento hemos decidido dejar de serlo. Me gustan las ideas de “despertar” y “desarrollar” mucho más que la de “entrenar”. Sin el permiso previo de “soltarse” me temo que el entrenamiento puede ser bastante estéril.
    Así que ahí queda una secuencia interesante:
    Toma de conciencia – Permiso – Redecisión- Acción (y ahí ya, si eso, entrenas todo lo que quieras)
    Y ojito con el éxito. Dicen que tener éxito en hacer lo que estamos haciendo es el peor enemigo de la creatividad. Estar cómododos está bien, salir a explorar los alrededores… o tierras lejanas, además de divertido ¡puede ser muy rentable!
    ¡Un abrazo, amiga!

    1. Cristina Rubio dice: Responder

      Muchísimas gracias por tu comentario y aportaciones José.
      Es imprescindible tomar conciencia de aquello que queremos mejorar o de aquello que supone un lastre en nuestra vida antes de poder provocar ningún tipo cambio en ella, y desde luego el entrenamiento, la práctica, se hacen imposibles sin la secuencia previa que nos sugieres. Deberíamos además tener presente que para que la toma de conciencia tenga lugar muchas veces necesitaremos la opinión externa, necesitaremos de los demás, que con su feedback nos ayudan a entender en que podemos estar encontrando trabas.
      Un honor tenerte por aquí!!!
      Un abrazo 😉

  2. Como el lenguaje es libre, me gusta llamar a la creatividad ‘ordenatividad’.
    Nada existe y todo está creado, por lo que solo queda ordenar lo existente. Coincido en esta visión con algunos griegos clásicos. Platón, por ejemplo, hablaba del Demiurgo para referirse no a un ‘ser creador’, sino a un ser ordenador de la materia, una especie de alfarero o artesano que ponía orden al caos.
    Para mí la creatividad es una reordenación de los recursos ya existentes. Crear un chupa-chups, por ejemplo, sería reordenar la ubicación de un palo y un caramelo para ponerlos juntos. Y así con todo.

    ¿Qué transcendencia tiene esto? Que es necesario que llenemos nuestra ‘mochila’ de recursos y herramientas, que nos cultivemos para disponer de más cosas entre las que elegir para ordenar.

    A esto de alguna forma se refería José Antonio Marina cuando adapta su teoría de la inteligencia a la creatividad. Nuestra elección depende de nuestra inteligencia ejecutiva, pero esta está limitada por la inteligencia generadora, por lo que nuestro único trabajo posible consiste en educar el gusto y en introducir muchos recursos. Dicho de una forma de andar por casa, nuestra salud depende de lo que comemos y lo que comemos de lo que elegimos de entre lo que hay en la nevera. En el momento de la elección, no podemos optar por más de lo que hay, pero sí que podemos elegir qué metemos en la nevera cuando vamos al supermercado.
    Ahí la importancia de formarse siempre, de cultivarse. Llenemos nuestra nevera!!

    Y, una vez llena, sigamos los pasos que apuntas para que se den las condiciones necesarias.

    Respecto a lo de Graham Wallas (me lo guardo, gracias!), Mario Alonso Puig hablaba de 3 fases del proceso creativo:
    1) Concentración intensa y sostenida sobre algo que es muy relevante para nosotros → Ritmo beta.
    2) Abandono, tranquilidad, aparente olvido → predominio de ondas alfa.
    3) Momento eureka → Rittmo gamma. Una ráfaga de treinta milisegundos de ondas gamma.

    Él lo explica mejor, jajaj. Trabajemos para que esos treinta milisegundos sen posibles.

    Enhorabuena, Cristina. Completísimo post!

    1. Cristina Rubio dice: Responder

      Pablo, tu comentario debería formar parte de mi post 🙂 Muchas gracias por enriquecer mi visión de este apasionante tema que es la creatividad. No puedo estar más de acuerdo contigo en lo referente a la necesidad de seguir aprendiendo, siempre. Es excelente la metáfora que utilizas con nuestra alimentación (con tu permiso y siempre citándote, la voy a compartir muy a menudo en mis talleres), y es que nuestro poder de elección no tiene límites, salvo los que nos autoimponemos o nos dejamos imponer, y cuanto antes iniciemos el proceso de elección (véase el ejemplo de la nevera o pensemos en ser enseñados a elegir desde la cuna), más posibilidades encontraremos para elaborar nuestro menú creativo.
      Halagada y honrada con tus palabras.
      Esta es tu casa!!! Un abrazo

  3. Cristina, me encantó tu post, muy completo e inspírador para mí, voy a tratar de hacer los ejercicios que marcas para incrementar mi creatividad y gracias a Pablo por ampliar.

    Saludos!

    1. Cristina Rubio dice: Responder

      Muchísimas gracias por pasarte y hacer crecer este blog con tu opinión. Te deseo mucho éxito con tu entrenamiento y un pequeño consejo para ello, ¡disfruta del camino! entrenar la creatividad es un juego, y jugando es cómo más se aprende. Feliz día y bienvenida siempre a esta tu casa!!!

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