¿Emocionalmente inteligentes? Daniel Goleman.- Inspiradores (IV)

Cuando disponemos de los recursos emocionales adecuados, lo que anteriormente parecía amenazador, podemos terminar abordándolo como un desafío y afrontarlo con energía y hasta con entusiasmo

Daniel Goleman

Doctor en Psicología – Universidad de Harvard.

Cofundador de la Sociedad para el Aprendizaje Académico, Social y Emocional, cuya misión es ayudar a las escuelas a introducir cursos de educación emocional.

http://www.danielgoleman.info/biography/

 

Algunos de vosotros quizás no hayáis escuchado hablar acerca de la Inteligencia Emocional, y otros estaréis hartos justo de lo contrario. Es cierto que es un concepto cada vez más traído y llevado, pero no por ello aprendido. Aunque la Inteligencia Emocional parezca estar de moda aun nos encontramos muy lejos de ser emocionalmente competentes.

El marco de la competencia emocional

Imaginemos que tenemos una habilidad innata para el tenis, los que juegan con nosotros alaban nuestras dotes y habitualmente ganamos el partido a nuestros amigos o familiares. Pero eso, ¿nos sitúa en los primeros puestos del ranking ATP? Evidentemente, no. Al menos necesitamos entrenar concienzudamente para desarrollar al máximo nuestro potencial.

Del mismo modo ocurre con nuestras capacidades emocionales. Lograr un desempeño emocional sobresaliente significa haber entrenado nuestras capacidades hasta conseguir convertirlas en destrezas.

Pero, ¿cuáles son dichas capacidades?. El marco de la inteligencia emocional se divide en cinco dimensiones que a su vez engloban veinticinco habilidades diferentes:

A.- Competencia personal, aquella que determina como nos relacionamos con nosotros mismos

1. Conciencia de uno mismo, de nuestros estados internos, recursos e intuiciones: reconocer nuestra emociones y sus efectos, valorar adecuadamente fortalezas y debilidades, y confianza en un mismo.

2. Autorregulación. Control de nuestros estados, impulsos y recursos internos: confiabilidad, integridad, adaptabilidad e innovación.

3. Motivación. Tendencias emocionales que guían o facilitan el logro de nuestros objetivos: motivación de logro, compromiso, iniciativa, optimismo.

B.- Competencia social,  determina nuestro modo de relacionamos con los demás.

4. Empatía. Conciencia de los sentimientos, necesidades y preocupaciones ajenas: comprensión de los demás, orientación hacia el servicio, aprovechar las oportunidades que nos brindan diferentes tipos de personas y conciencia política como la capacidad de darse cuenta de las corrientes emocionales y de las relaciones de poder en un grupo.

5. Habilidades sociales. Capacidad para inducir respuestas deseables en los demás: influencia, comunicación, liderazgo, inducir a los cambios, resolución de conflictos, colaboración y cooperación y habilidades de equipo.

¡No nos agobiemos! Seis competencias de las señaladas, repartidas por las cinco dimensiones ya nos convierten en personas capaces de tener un desempeño emocional ejemplar. Eso sí, ¡hay que entrenarlas! Y antes de elaborar excusas, y para que encontréis una buena razón para poner toda la carne en el asador, ¿qué tal si exploramos la conveniencia profesional de disponer de una inteligencia emocional ejercitada?.

Vértigos profesionales modernos

Por mucha meritocracia (con disculpas a la Real Academia Española) que ejerzamos, a día de hoy, lo de tengo un trabajo o una empresa para toda la vida sencillamente ya no existe, y si aún dudas de esto, ya estás tardando en cambiar tus paradigmas. Así pues, y a modo de antídoto contra los vértigos profesionales, conviene incluir en nuestros propósitos de enmienda las lecciones, entre otros, del maestro Goleman.

De modo muy incipiente, comenzamos a comprender que en la vida y en las organizaciones el éxito depende, además de elementos como nuestras capacidades intelectuales o nuestras destrezas técnicas, de otro tipo de pericias images[5]entendidas hasta ahora como blandas y que expertos de diferentes disciplinas nos demuestran a diario que han sido, son y serán esenciales para el buen gobierno personal y el de las compañías. Daniel Goleman ya reflejaba en su libro de 1998, La inteligencia emocional en la práctica, pag 27, la necesidad de valorar estas cualidades internas tales como la flexibilidad, la iniciativa, el optimismo y la adaptabilidad. Lo cierto es, que a día de hoy, aún queda mucho trabajo por hacer.

Afortunadamente hay esperanza y  versados profesionales  en la gestión de las personas, que impulsan la incorporación definitiva del liderazgo emocional en los entornos laborales como es el caso de Andrés Ortega, al cual os recomiendo seguir de cerca, del que comparto uno de sus últimos post Gestionar Emociones es Liderar el Cambio en el que aporta razones de peso para ponernos manos a la obra: http://andres-ortega.com/gestionar-emociones-es-liderar-el-cambio/

Aviso a navegantes: una organización emocionalmente inteligente es, entre otras cosas , mucho más rentable y un desempeño profesional emocionalmente inteligente te convierte en un talento más deseable para reclutadores y/o inversores.

Así pues, ¿cuál será el primer paso de tu plan de acción para mejorar tu inteligencia emocional?

Y como siempre, ¡Inspírate y crece!

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5 respuestas a “¿Emocionalmente inteligentes? Daniel Goleman.- Inspiradores (IV)”

  1. Y además es, probablemente, el psicólogo que mejor ha estudiado los procesos mentales que ocurren durante la meditación. Siendo él mismo meditador desde hace muchos años, es un auténtico referente para quienes estamos interesados en los territorios comunes de la inteligencia emocional y lo que venimos llamando mindfulness.
    Sus libro “Los caminos de la meditación” y “La meditación y los estados superiores de consciencia”, resumen del anterior, son interesantísimos, pero pueden resultar pesados para muchos potenciales lectores; sin embargo “Focus. Desarrollar la atención para alcanzar la excelencia” es, además de una joya por su contenido, de muy amable lectura.
    Un abrazo, amiga.

    1. Cristina Rubio dice: Responder

      Muchas gracias por tu enriquecedora aportación. La faceta de Goleman a la que haces referencia me recuerda el prólogo que escribe a Chade-Meng Tan en su libro Busca en tu interior- el titulo de este libro es también el nombre del programa de trabajo sobre inteligencia emocional basada en la atención plena que tienen implantado en Google, y del que Goleman fue uno de sus creadores- Libro, que por cierto, deberían leer todos los responsables de gestión de talento del mundo.
      Apuntamos tus sugerencias de lectura, ¡prometen!
      Un abrazo, amigo.

  2. Muy interesante Cristina!! Ya sabes que soy un “practicante” de la Inteligencia Emocional, aunque lo haga desde un espacio diferente al “oficial”.

    Todo un descubrimiento tu blog!

    ¡Felices Fiestas y Próspero 2014!

    1. Cristina Rubio dice: Responder

      De practicante nada, una auténtica Maestra 😉
      Muchísimas gracias por tu visita y el comentario, para mi es todo un honor!!!

  3. […] Aunque la Inteligencia Emocional parezca estar de moda aun nos encontramos muy lejos de ser emocionalmente competentes. El marco de la competencia emocional. Imaginemos que tenemos una habilidad innata para el tenis, los que …  […]

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