Howard Gardner.- Inspiradores (III)

La inteligencia, lo que consideramos acciones inteligentes, se modifica a lo largo de la historia. La inteligencia no es una sustancia en la cabeza como es el aceite en un tanque de aceite. Es una colección de potencialidades que se completan.

 

Howard Gardner

(La teoría de las inteligencias múltiples, 1983)

Coordinador del Proyecto Zero Escuela Superior de Educación de Harvard.
Premio Grawemeyer de la Universidad de Lousville (1990).
Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales (2011).

http://howardgardner.com/

Todos los que tenemos niños a nuestro alrededor y constatamos la fuerza y el  valor de su energía por descubrir, por observar, por comunicar, en definitiva, por vivir, nos sentimos invadidos de una enorme tristeza cuando se les relega en las aulas, se castra su creatividad o se les niega la posibilidad de desarrollar habilidades para las que muestran facultades innatas. Si a esto añadimos, que la sociedad actual reclama profesionales innovadores, creativos, resolutivos, empáticos, y socialmente habilidosos queda patente que estamos ante un auténtico despropósito.

Y en esas estaba yo, cuando apareció ante mí un nuevo Maestro, una nueva fuente de inspiración, y en este caso a modo de analgésico.  ¡Por fin alguien que me entiende!, pensé al escucharle en una entrevista, con Eduard Punset, con motivo de la entrega del premio  Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en el 2011. (http://www.youtube.com/watch?v=jVOVg37UQFEhttp://www.youtube.com/watch?v=jVOVg37UQFE )

Howard Gardner considera la inteligencia como la capacidad de resolver problemas, o de elaborar productos que son de gran valor para un determinado contexto comunitario o cultual. En su teoría de las Inteligencias Múltiples (Frames of Mind, 1983) nos invita a reflexionar acerca de la idoneidad del test de inteligencia y su sistema de medida el Coeficiente Intelectual (CI) – http://es.wikipedia.org/wiki/Cociente_intelectual -,  como único modo de evaluar las capacidades de nuestra mente, hecho generalmente aceptado desde principios del siglo XX y que, hoy por hoy, está cada vez más en entredicho.

Es innegable la primacía de las inteligencias lingüística y lógica-matemática en nuestro sistema educativo, pero Howard Gardner suma a estas, y con idéntica relevancia, al menos otras cinco habilidades cognoscitivas: espacial, musical, corporal y cinética,  interpersonal e intrapersonal.

Y frente a la actual escuela de visión uniforme, en la que existe un curriculum básico, escasas elecciones que realizar por parte del alumno y evaluaciones periódicas de papel y lápiz, del tipo CI, Howard Gardner presenta una escuela alternativa basada en una visión pluralista de la mente, que reconoce que las personas tienen diferentes potenciales cognitivos.

Suscribo su punto de vista y considero que el objetivo de nuestro sistema educativo debería ser desarrollar las inteligencias y ayudar en el camino de descubrir la vocación de todos nosotros en aras de convertirnos en ciudadanos más implicados, competentes y dispuestos a servir a la sociedad con lo mejor de nosotros mismos.

Ojala pronto nuestros niños puedan inspirarse y crecer en escuelas así. Yo por el  momento para la nueva reforma educativa me pido un poquito de Howard Gardner, ¿y tú?

 

3 respuestas a “Howard Gardner.- Inspiradores (III)”

  1. Amiga Cristina ¡qué bien sabes inspirarte! y con cuanta razón (o intención, o ambas) llamas nuestra atención sobre este asunto capital, que es la educación; en un momento, además, en el que es una fuente de alarma social.
    Vivimos un modelo educativo heredero y continuador del de los vencedores de la guerra civil; tiene su lógica (la suya), a fin de cuentas toda la sociedad está pretendiendo ser configurada según ese modelo.
    Algunos echamos de menos otro modelo educativo, uno basado en las potencialidades del individuo, en que pueda encontrarse y potenciarse en su elemento, que será la forma más segura de que pueda aportar la mejor versión de sí mismo/a a la sociedad.
    Espacios de libertad de pensamiento, de formación del criterio individual en armonía con los valores de una sociedad solidaria y progresista.
    No debería parecer que eso sea mucho pedir.
    Gracias, Cristina.

    1. Cristina Rubio dice: Responder

      Gracias a ti José por tus aportaciones y ya que mencionas “El elemento”, nuestro próximo inspirador será Sir Ken Robinson, y dedicado a ti.
      Un abrazo!

  2. Y si hablamos del mundo de la discapacidad y el esfuerzo quizá extra que los docentes tienen que hacer para sacar de estos nuestros niños lo maravilloso y vocacional que también encierran, nos encontramos con casillas tras casillas y cuadrícula tras cuadrícula, un modelo educativo que sin dejar de reconocer su mérito, necesidad y ciertas ganas de evolucionar, nos evoca el aburrimiento y nos lleva al acomodado “porque sí”. Un muro repellado de puertas cerradas donde el sitio para otros modelos, no deja de ser un mar burocrático en el que “no apetece navegar”.

    Gracias a que hay inspiradores como Howard Gardner que nos hacen no desistir ni en nuestra mente, ni en nuestro corazón ni en nuestros granitos de arena.

    Me sumo al agradecimiento Cristina. Me ha encantado reflexionar sobre ello.

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